Menu Principal:
Condon Interno
Auto Aceptación
La aceptación de nuestra homosexualidad, es un seguro de protección al ejercicio de la sexualidad, ya que por una parte, los mitos y el desconocimiento acerca de la homosexualidad, en conjunto con una sociedad represiva, nos llevan a negar lo que por otra parte nuestro cuerpo y nuestras emociones nos empujan a realizar sexualmente con otros hombres. Esto, nos lleva a no aceptarnos, a vivir momentos de mucho sufrimiento y a realizar prácticas sexuales de manera clandestina, compulsiva y adictiva con un alto riesgo de adquirir el VIH, ya que nuestro deseo corporal se disocia con nuestra razón al no aceptarnos tal y como somos.
La tarea del condón interno en este pilar es desarrollar el conocimiento de nuestra homosexualidad para poderla manejar abiertamente y llevar a niveles conscientes a nuestros impulsos y poder tener mayor control de ellos, significa aceptarme tal como soy, dejando de sufrir y proyectar una vida sexual armónica conmigo mismo y con mi medio. Esta aceptación no significa desaparición o bloqueo, ni tampoco sobre expresión de mi homosexualidad. La aceptación consciente nos permite transcurrir por nuestro deseo sexual a través de una regulación de nuestros mecanismos conscientes e inconscientes.
Esto es poner las fantasías y los sueños homo eróticos sobre la mesa.
Todo lo que se reprime o se esconde tiende a expresarse de manera abrupta posteriormente. La no auto aceptación de nuestra homosexualidad, lleva implícitos nuestros deseos y nuestras ganas extra limitadas y acumuladas y de algún modo las tenemos que exteriorizar, ya que nuestro ser, nuestro impulso sexual y nuestra genitalidad requieren de expresar la función plena del placer sexual.
Sin duda, la concepción de nosotros como hombres en relación a nuestros padres y al medio ambiente en donde nos desarrollamos, son determinantes, y cada uno de nosotros, lo vamos reflejando desde el nacimiento hasta la muerte. Por lo que la sexualidad es un continuo viviente implícito en nuestros sentimientos y en nuestra biología sexual, que se tiene que vivir, ya que se expresa claramente durante la vida de manera dolorosa y trágica, social y culturalmente, o una oportunidad para resolver nuestro conflicto existencial en determinadas etapas del ciclo de vida.